FINANZAS. Indicadores vitales en plena competencia global

Por Antonio Rodríguez


Las finanzas siempre han sido “la sangre” que da vida a los negocios. Una buena situación financiera permitirá a la empresa cumplir con sus objetivos. Por lo tanto, los empresarios, directores o dueños de empresa deben basar sus decisiones analizando sus finanzas, conociendo al menos aspectos básicos de ellas. ¿Se imagina a un piloto de Formula 1 en plena carrera, tomando decisiones, sin ver velocidad o temperatura de su auto?

Las emprendedores, dueños de negocio y directores, deben conocer al menos los siguientes aspectos básicos de sus finanzas:
  1. Comportamiento de su flujo de efectivo
  2. Cuentas por Cobrar, su composición y antigüedad
  3. Cuentas por Pagar, su composición y vencimiento
  4. Vencimiento de pagos de financiamientos
  5. Utilidad Neta.

En este entorno global si la empresa tiene operaciones en divisas extranjeras, ya sea de compra o venta, el Empresario debe reconocer el efecto que tendría en su negocio una apreciación o depreciación del peso.

En un mercado global, como el que estamos viviendo, resulta vital conocer la situación financiera de la empresa. Debemos reconocer que no estamos aislados, que formamos parte de un mercado, que dicho mercado forma parte de una economía, que dicha economía forma parte de una macroeconomía, que dicha macroeconomía forma parte de un todo globalizado. Por lo tanto, algo que suceda en un lugar lejano, va a tener un impacto en nuestra empresa, de manera ligera o fuerte que pueden apoyar o mermar el desarrollo de la empresa. Esto ya lo hemos vivido varias veces, la mas reciente en el año 2008.

La rotación del personal y la pérdida de productividad han hecho que las empresas, cada vez con mayor intensidad, se preocupen por el valor de sus activos humanos (Colom, Sarramona y Vázquez, 1994).

Es vital que el Empresario de importancia a la contabilidad y no la vea como un mal necesario, que implemente herramientas administrativas como los presupuestos, realice una planeación financiera, persiga unos objetivos. Seguir un plan de negocio siempre ayudará en la toma de decisiones.

Los cimientos de unas finanzas sanas, se pueden poner desde el periodo de incubación, por ejemplo:
  • Comprender la línea divisoria del negocio y del empresario, ver por separado los patrimonios de cada entidad.
  • Realizar una correcta contabilidad.
  • Saber interpretar básicamente unos estados financieros. 
  • Control adecuado del flujo de efectivo, vencimientos de adeudos y cuentas a clientes. 
  • Conocer funcionamiento de un financiamiento, línea de crédito y préstamo. 
  • Determinar costeo real del producto o servicio.
  • Presupuestar ingresos y gastos. 
  • Establecer objetivos a corto, mediano y sobre todo, a largo plazo. 


Que de estas herramientas, obtenga sus indicadores financieros de “velocidad y temperatura” en plena competencia.